Depau Sistemas / Comparativas de productos  / Fuentes de alimentación: potencia a chorros

A veces me gusta ponerle a las entradas un título como el de arriba. Así, con el juego de palabras, se introduce en materia al lector de forma, digamos, subliminal. Es lo que tiene el escribir: hay que usar mil letras para conseguir una miaja de lo que una imagen. Bien. La presente trata sobre fuentes de alimentación. También conocidas como PSU, fuentes de potencia o fuentes de poder. Estamos ante una evidencia: es uno de los componentes más importantes para el funcionamiento de un ordenador. Omito decir lo de “correcto funcionamiento” porque, si no es correcto, tampoco es que haya mucho funcionamiento que valorar. Hablamos, pues, una pieza clave en cualquier montaje. Entremos en materia.

¿A qué se llama fuente de alimentación?

Al dispositivo encargado de suministrar energía a los componentes del equipo. Lo hace convirtiendo la electricidad alterna de nuestros enchufes a corriente continua, con salidas de 12 y 5 y 3.3V, de forma precisa y constante. Para ello se vale de transformadores, bobinas y otros componentes electrónicos. Y reparte esa electricidad mediante conectores estandarizados según veremos más adelante.

¿Cuántos tipos de fuentes de alimentación existen?

Básicamente, dos tipos: AT y ATX. Las fuentes de alimentación AT -como recordarán los viejos de lugar- se usaban hasta que apareció el Pentium MMX. Tenían 2 conectores a placa base cuyo montaje se prestaba a confusión (y cortocircuito). Se activaban mediante un interruptor directo a 220V, con el riesgo de manipulación que suponía. Las ATX disponen de circuitería más moderna y segura. No tienen interruptor: se activan con un pulsador conectado a la placa base. Tras estos 2 tipos, podemos encontrar variaciones: SFX (más compactas que las ATX  para adaptar a cajas más pequeñas), las especiales para servidores, las tipo pico psu… Y hasta los transformadores de los portátiles y mini PCs, que no son más que fuentes de alimentación externas.

Como última anotación, podemos encontrar fuentes de alimentación estándar (con todos los cables integrados) y modulares, que nos permiten conectar y usar únicamente los que necesitemos.

Fuentes y eficiencia

Otra forma de clasificar las fuentes de alimentación  es a través de su eficiencia. A mayor eficiencia, menor pérdida de energía y menos calor a disipar. Una fuente de alimentación con una eficiencia del 80% proporciona el 80 por ciento de su vataje nominal como potencia efectiva para el sistema, mientras que pierde el otro 20% como calor. 80 Plus es un programa de certificación destinado a promover la eficiencia en las fuentes de alimentación. Las unidades certificadas con 80 Plus son al menos un 80 por ciento eficientes en un 20, 50 y 100% de la carga nominal. La clasificación según eficiencia incluye 80 Plus, Bronze, Silver, Gold, Platinum y Titanium. Podéis consultar sus diferencias en el siguiente gráfico. Baste decir que para montajes estándar (incluyendo equipos gaming de gama media) sobrará con fuentes 80 Plus Bronze.  Eficiencia fuentes

Conectores de las fuentes de alimentación

Conectores de 24 y 20+4 pines: Provee la alimentación principal de la placa base. Puede venir en una ficha completa con los 24 pines o bien en una de 20 más los 4 adicionales por separado.

Conector ATX de 4 pines: Introduce 2 canales más con 12V. Generalmente, se utiliza para alimentar la CPU.

Conector EPS de 8 pines: Igual que el anterior, pero usado en estaciones de trabajo o servidores con más de 1 CPU en placa.

Conector para floppy: Usado para alimentar a la disquetera de 3.5″. Hace muchas lunas que no veo un ordenador con una de ellas, pero aparece en el listado porque aún se incluye en muchas fuentes de alimentación.

Conector Molex: Alimenta los dispositivos IDE, desde discos duros a grabadoras de CD y DVD.

Conector SATA: El sustituto del Molex para los componentes con conexión SATA.

Conectores PCI Express: Pueden ser de 6 pines (75W)  y 8 (150W).

Conectores fuente

Potencia de las fuentes de alimentación

Todos necesitamos combustible en forma de nutrientes. Pero las necesidades de un atleta son diferentes a las de quien lleva una vida sedentaria. En los ordenadores ocurre lo mismo. Un ordenador dedicado a ofimática tiene unos requisitos de energía diferentes a una estación de trabajo o a un equipo destinado a juegos. Es tan simple como la cuenta de la vieja. A más consumo, mayor potencia demandada.

En esta web podéis calcular en modo básico o experto la potencia que precisáis en función de los componentes de vuestro ordenador: https://outervision.com/power-supply-calculator

Es la que suelo usar yo para mis montajes y hasta la fecha no ha salido humo de ninguno de ellos.

Power off

Al contrario que con el maquillaje, a la hora de escoger una fuente de alimentación siempre está mejor pecar por exceso (sin pasarse) que quedarse corto. Decantarse por una con un 20% más de potencia real que la demandada suele ser aconsejable. Y una vez instalada, tampoco está de más realizar un pequeño mantenimiento de la misma a fin de alargar su vida útil y, por ende, la de los componentes que alimenta. Es tan sencillo como limpiar de tanto en tanto el polvo acumulado en las rejillas del ventilador y en la superficie de la fuente. Como dice el refrán, la higiene en la persona muchos bienes proporciona. Y a las fuentes de alimentación tampoco les hace mal.

Seguro que con esta información podéis echar un vistazo al catálogo de fuentes de alimentación estándar y fuentes destinadas a equipos gaming de nuestra tienda online y escoger la que se adecue a vuestras necesidades.

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